Si has decidido emprender tu andadura profesional en Reino Unido, es probable que te preguntes si tu CV español puede servirte para solicitar empleo. A continuación te damos algunas claves para redactar tu CV en inglés y no morir en el intento.

Pensarás que lo lógico sería hacer una traducción (jurada o simple) de tu currículo, pero esta no es la mejor opción. Esto es así porque la propia estructura del CV inglés hace que sea prácticamente imposible (y, además, desaconsejable) hacer una ‘simple’ traducción al inglés.

Aunque el objetivo de un CV tanto en España como en Reino Unido sea encontrar trabajo, lo cierto es que los apartados o epígrafes son muy diferentes entre sí. Lo más llamativo del CV inglés es que la experiencia profesional figura siempre antes que la formación académica, cuando en el CV español normalmente ocurre lo contrario. No obstante, vayamos por pasos:

  1. Datos Personales. Es fundamental tener en cuenta que en el CV inglés no se indica ni la fecha de nacimiento ni la dirección, a no ser que sea necesario a requerimiento de la oferta de trabajo. Lo que debemos incluir en esta parte es nuestro nombre y apellidos, nuestro teléfono de contacto y nuestro correo electrónico.
  2. Objetivo o perfil profesional. A la empresa le interesa saber cuál es tu perfil profesional (¿cuál ha sido tu especialización en estos años?, ¿A qué te has dedicado?) y cuáles son tus metas a nivel laboral (¿a qué aspiras o qué metas pretendes alcanzar si obtienes el trabajo?).
  3. Experiencia laboral. Llegamos a una parte muy importante; y es que aquí no debes incluir los puestos de trabajo que hayas tenido y que no estén relacionados con el cargo/puesto de trabajo al que postulas. Es recomendable poner antes los más recientes y los que más se extendieron en el tiempo.
  4. Formación académica. Aquí debemos indicar nuestros estudios oficiales, siempre relacionados con la vacante a la que postulamos. Podemos y debemos obviar detalles que no son pertinentes como en qué colegio estudiamos o dónde hicimos el Bachillerato.
  5. Habilidades y competencias. En este apartado, se suele incluir el dominio idiomático u otros aspectos relevantes como el dominio de software informático o cualquier otra habilidad profesional o práctica.
  6. Otra información. Aquí se incluyen datos como ‘disponible de forma inmediata’, ‘geográficamente flexible’ o ‘references upon request’.

Como podemos observar, lo recomendable es que el CV esté redactado de forma clara y precisa, y así lo dicta el National Careers Service de Reino Unido. Queremos ser prácticos y que la empresa capte la información relevante de forma rápida y directa.

Ha llegado el momento de ponerse manos a la obra y empezar a elaborar tu CV. No obstante, debes tener clara una cosa: redactar un currículum en inglés NO es lo mismo que traducirlo del español. Queremos poner esto en valor porque, si traduces ‘literalmente’, es probable que caigas en típicos errores de traducción y que termines utilizando expresiones o términos que un nativo nunca utilizaría.

Pero esto se agrava cuando intentamos traducir el nombre de nuestras titulaciones, de nuestros certificados, o incluso el nombre de nuestro título universitario. Si tenemos la ‘suerte’ de haber tenido que hacer una traducción jurada de nuestros títulos (caso probable), podremos recurrir a la terminología utilizada por el traductor jurado.

Nuestra recomendación en este sentido es que si estimas que tus conocimientos en el idioma inglés no son suficientes como para enfrentarte a una tarea de este tipo, te pongas en contacto con un traductor jurado oficial; contamos con varias oficinas en Tenerife y estamos muy acostumbrados a lidiar con este tipo de encargos de traducción por lo que el éxito en la redacción de tu CV estará garantizado.